Bitcoin es mi Ikigai
Disfruto ayudando a entender que es Bitcoin
Empecé en el mundo de Bitcoin en el 2017 de casualidad. No tuve a nadie que me dijera que comparara 100 € de bitcoin y a los 3 meses tendría un Ferrari.
Di todos los pasos solo.
Como no podía ser de otra manera, perdí un montón de horas y dinero. Me gusta mucho el ensayo y error, hacer cosas y ver si funcionan o no.
El problema de hacer esto aquí es que las pruebas son con dinero real.
Si algo sale mal, pierdes dinero, aunque aprendes a no volver a hacer eso de manera muy eficaz. No hay nada mejor para aprender que perder dinero.
Sabía que a pesar de estar perdiendo dinero y tiempo, estaba en el sitio adecuado. Tenía la sensación de que esto era el futuro (y el presente). Por lo que empecé a aprender que era Bitcoin. No quería seguir perdiendo dinero en pruebas.
Me puse a leer, ver documentales, ir a eventos, seguir cuentas de Twitter muy buenas, … En resumidas, a tirarme miles de horas estudiando Bitcoin de los que ya sabían.
Al mismo tiempo estaba en varias comunidades de inversión y la gente tenía cientos de dudas sobre bitcoin. Hablamos del año 2018, donde no había mucha información.
Me puse a ayudar a todo el que podía, resolviendo sus preguntas. Era el que más sabia dentro del nivel que había. Era como el tuerto en el mundo de los ciegos. Me iba defendiendo para ayudar con conceptos básicos de Bitcoin.
La verdad que me lo pasaba genial, me encanta poder ayudar a la gente a entender que es Bitcoin, no quiero que pasen por lo mismo que yo. No se lo recomiendo a nadie.
Me tiraba horas todos los días respondiendo dudas de estas comunidades.
Aprendí una barbaridad, porque claro, alguna duda no la sabia, así que me tenía que poner a descubrir cuál era la respuesta correcta.
Me vino genial para ganar muchos conocimientos y entender a la gente. Saber qué miedos tienen sobre Bitcoin.
Hasta que un día, un miembro de una comunidad me dijo que quería estar 1 hora conmigo para qué le ayudará con bitcoin. Quería empezar y no sabía cómo. Le dije que cuando quisiera, que nos veíamos por Zoom y listo.
Se formó una conversación muy curiosa que nunca olvidaré.
Ok, ¿cuánto cobras por la hora de asesoría?
¿Como que cuanto cobro? Nada, nos vemos y listo.
No, yo quiero pagarte, quiero que estés conmigo un rato y eso es tiempo de tu vida.
¡Que no hombre! Que yo no cobro por esto, te ayudo encantado. A lo sumo me invitas a una cerveza cuando nos veamos.
No, no es así, dime una cifra.
¡Que no cobro!
Ok, te pago 20 € por la hora y no acepto un no por respuesta.
Al final le acepté los 20 €, como no podía ser de otra manera. Pero ese día me cambio la forma de ver las cosas.
Alguien, que no me conocía de nada más que de verme en un chat respondiendo preguntas sobre Bitcoin, me quiso pagar por estar con él.
A raíz de ese día me puse a ofrecer mis servicios en estas comunidades. Si uno quiere pagar, igual hay más como él.
Así fue, cantidad de personas me contrataron para ayudarles con bitcoin. Llegó un momento que no tenía tiempo en el día para atender a tanta gente, increíble.
Sin saber muy bien como, había pasado de perder dinero y horas como un tonto con bitcoin, a generar un sueldo gracias a ayudar a las personas a que no cometan mis mismos errores.
No tuve ni que ponerme a buscar mi Ikigai (si no sabes lo que es, vete a Google, aprende que es y busca el tuyo), el vino a mí.
Ahora, hago lo mismo de forma más profesional. Ayudo a las personas a que den sus primeros pasos en Bitcoin y me lo paso genial.
Por eso alucinan con el soporte. De que alguien me pregunte un viernes a las 02:00 una duda y responder a los 5 minutos. Porque si veo una duda, tengo que resolverla. Me encanta.
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