¿Y qué pasa si se me rompe el cacharrito? ¿Pierdo los bitcoins que hay dentro?
Es de las primeras preguntas que me hace la gente cuando entra en Bitconia. Cuando llevas años en esto ves que es una tontería. Pero al principio tiene toda la lógica del mundo.
Te compras un monedero frío. Te da 12 o 24 palabras, las apuntas y mandas ahí tus bitcoins. Entonces das por hecho que los bitcoins están dentro de ese aparatito.
El problema viene del nombre. En Bitcoin a todo esto lo llamamos monedero: el monedero frío, el monedero caliente, todos esos programitas que te permiten usar Bitcoin.
No sé muy bien quién puso el nombre, pero es horrible.
Porque un monedero lo conoces de toda la vida. Lo llevas encima, metes el dinero dentro y si se te rompe, se te quema o lo pierdes, pierdes el dinero. Pues la gente piensa que un monedero frío funciona igual.
La respuesta es sencilla: tranquilo, ahí dentro no están tus bitcoins.
En ese momento a la gente le explota la cabeza. Bastante chino le suenan ya las 12 o 24 palabras, y ahora le dices que dentro del monedero no están los bitcoins. Oye, me estás liando, ¿entonces dónde están?
Pues están en la blockchain, la cadena de bloques, que es una base de datos dentro de Bitcoin. O sea, que los bitcoins están en Bitcoin.
Porque una cosa es Bitcoin con mayúscula, que es la red. Otra cosa es bitcoin con minúscula, que es la moneda.
Quédate con eso. Los bitcoins no están en tu monedero, están en la cadena de bloques.
Así que por mucho que pierdas el aparatito, no pierdes los bitcoins.
¿Y cómo funciona entonces? Con una llave.
Piensa que dentro de Bitcoin tienes una caja fuerte. Tus 12 o 24 palabras, la semilla, son la llave que la abre. Dentro habrá lo que haya: un bitcoin, medio bitcoin, mil satoshis, una cifra.
O sea, que lo que tienes no es un monedero. Es un llavero.
En un llavero puedes tener varias llaves. Hay monederos que te permiten guardar varias semillas, y cada semilla abre su propia caja fuerte.
Esto lo cambia todo. Cuando se lo explicas así a alguien que empieza, entiende de golpe que no pasa nada si pierde el aparatito.
Lo que importa son las palabras. Son el molde para hacerte otra llave.
Si el aparatito se te rompe o lo pierdes, lo tiras y te compras uno nuevo. Lo configuras, le dices que quieres importar una llave y metes tus palabras. Vuelves a tener acceso a tus fondos, porque los fondos están en la blockchain.
Bitcoin lo único que te pide es que le digas qué llave tienes. Con esa llave, él te enseña lo que hay dentro.
Hay una prueba que te recomiendo hacer siempre que configures un monedero, da igual que sea frío o caliente. Te instalas uno y te mandas, por ejemplo, 10.000 satoshis.
Ves que están ahí, todo correcto. Apuntas tu semilla. Entonces borras el dispositivo: lo reseteas, lo dejas de fábrica, listo para configurarlo otra vez.
Ahora cargas tus palabras. Cuando lo hagas, tienen que aparecer tus 10.000 satoshis.
Es una prueba muy tonta. Lleva un ratito, eso sí, así que tómatelo con calma. Pero funciona de maravilla para entender lo del llavero y de paso para confirmar que has apuntado bien las palabras.
Porque si reinicias, metes tus palabras y los 10.000 satoshis no están, has hecho algo mal. Tienes alguna palabra mal apuntada.
En el peor de los casos pierdes los 10.000 satoshis, o los 1.000, lo que hayas enviado. Pero cuando cargas tu llave y ves ahí tus satoshis, te quedas con una tranquilidad enorme. Porque ya sabes cómo funciona.
Yo empecé en Bitcoin en 2017. Seguí un tutorial de cómo configurar un Ledger, apunté mis palabras y listo. No tenía ni idea de lo que estaba haciendo.
Algo de seguridad sí daba el tutorial. Decía que apuntara las palabras, que las protegiera muy bien y que no las pusiera en internet. Pero en ningún momento se me pasó por la cabeza qué pasaría si se me rompía el Ledger.
Es la típica pregunta absurda que todos nos tendríamos que hacer al empezar. Yo no me la hice. Vivía en mi mundo feliz: había hecho el tutorial, así que no podía fallar nada.
Por fortuna no me pasó nada. De hecho, creo que ese Ledger sigue funcionando. La pantalla se ve peor y ahora está vacío, pero ahí sigue.
Lo que sí he vivido es el susto de otro. Una persona tenía sus 24 palabras apuntadas y 23 se leían perfectamente, en orden y todo.
Una se le había borrado o se había quedado borrosa.
Al principio fue probando la palabra que creía que ponía. No se veía nada, así que se las fue inventando. Cada vez que metía una, los fondos salían a cero.
Su pregunta era muy normal: "Pero tío, si no me da error ni nada. Cargo la palabra y me funciona."
Pues claro que funciona. Acababa de generar una llave con 24 palabras y de abrir una caja fuerte. Otra cosa es que estuviera vacía y que no fuera la suya.
Lo bueno es que sabíamos qué número de palabra era la que fallaba. Con 23 bien y sabiendo el orden, sacar la que faltaba nos llevó relativamente poco. Pero el susto que se llevó fue grande.
Aquí está otra de las cosas que más confunde. La gente piensa que si pone bien las palabras le va a salir un "enhorabuena, lo has recuperado". Y que si pone una mal le va a saltar un "error, esta palabra no está bien".
No funciona así. No existe estar bien o estar mal.
Pones unas palabras y abres una caja fuerte. Que tenga fondos o no es otra cosa.
El aparatito se tira y se compra otro. Las palabras, no. Protege tus palabras a muerte.

